Informes recientes del OCDE y la ONU indican que las personas mayores de sesenta años representarán el año 2050 el 32% de la población global, superando por primera vez en la historia en la población infantil. A mediados del presente siglo (XXI), el 35% de los ciudadanos españoles superarán los 65 años. Eso implica por una parte que el envejecimiento aumenta y aumentará de una manera significativa en las próximas décadas y, en este sentido, es necesario conocer, planificar y desarrollar todos los servicios, recursos y programas que haga falta para que el envejecimiento activo o saludable sea más generalizado entre nuestra población mayor.
La ley para la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, 39/2006 de 14 de diciembre, es una iniciativa que busca dar respuesta a las nuevas necesidades que van surgiendo en la población mayor y su entorno en atención y apoyo para mantener la autonomía personal y aportar recursos (infraestructura, personal, económicos) para atender y mantener el máximo la calidad de vida de las personas en situación de dependencia independientemente de su edad, el tipo de enfermedad o discapacidad y los recursos personales o familiares con que cuenta.