Una situación de crisis es aquella situación en la cual un suceso amenaza con afectar a una persona en su equilibrio personal y emocional. En estas situaciones tanto la administración pública como las entidades aseguradoras pueden activar la intervención del psicólogo emergencista a fin de que intervenga en los primeros auxilios psicológicos, junto con otros profesionales sanitarios, de salud mental, seguridad y bomberos, así como para que realice intervenciones en crisis.
En tanto que la situación afecte a un mayor número de personas, precise más infraestructura y las consecuencias destructivas sean mayores podremos hablar de desastre y catástrofe, situaciones en que la participación del psicólogo emergencista favorece la afrontación y la activación de los recursos tanto de los afectados como para la prevención de los desgaste de los profesionales intervinientes en emergencias.